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sábado, 5 de abril de 2014

El difícil arte de anticipar


El difícil arte de anticipar

Cuando me preguntan en qué trabajo, contesto muchas veces, en la anticipación. Esto me coloca en una lista de profesiones que tratan de ver el futuro, cada una con sus herramientas disponibles: desde los adivinos, pasando por la lectura de cartas, hasta profesiones más “formales” como la meteorología. Pero en principio, el asesor financiero busca decirle al inversionista, lo que va a suceder en algún momento del tiempo.
Esto conlleva sus riesgos y sus retos, pues podemos equivocarnos ampliamente, aunque cuando se equivoca en masa parece menos complicado (bien decía Keynes que es mejor fracasar de la manera tradicional, que ser exitoso de la manera no convencional); pero también el reto de que los inversionistas, generalmente, quieren saber con un grado de exactitud que es difícil de alcanzar. Por ejemplo, quisieran saber el día, hora y precio exacto al que deberían comprar o vender cierto activo.

Sin embargo, el estudio juicioso de momentos, tendencias, factores, entre otros, puede existir una clave de éxito relativamente alta. Esto no se trata de ciencia de cohetes, se trata de lógica y sentido común. Varios ejemplos de lo que ha sido cierto en los últimos meses:

1.       Que el precio del dólar frente al peso colombiano iba a superar los $2.000 en diciembre (nos “descachamos” un mes, pues lo logró en enero de este año. Que cuando alcanzara niveles cercanos a los $2.050, era momento de tomar unas utilidades y volverlo a comprar $100 más abajo. Y ahí va.

2.       Que los emergentes iban a repuntar, luego de un evento de bajada de calificación importante. Me remito a lo publicado por el periódico El Tiempo, el sábado 25 de enero de este año, en la segunda página (obviamente, firmado por mí): “..y que haya una reducción de la calificación soberana de un grande, como Brasil. Luego de esto, algunos flujos podrían volver a los emergentes (sic), valorizando sus activos y haciendo caer marginalmente el precio del dólar” (Diversificando Eficazmente con Dólares; El Tiempo, sábado 25 de enero de 2014). Por si quedan dudas, revisen otra de las publicaciones en las que hablamos del momento que se aproximaba para comprar emergentes:


El más reciente informe de flujos de inversión mostró que, en la semana monetaria terminada el 2 de abril, los emergentes recibieron recursos: la primera semana positiva de flujos de inversión este año, y los más altos desde octubre de 2013.

3.       Algo que me ha dado para discusiones y dolores de cabeza recientemente: que las acciones USA deben corregir. Esto no lo digo por tener una bola de cristal o leer el tarot. Es que está muy alta. Las métricas hoy ya muestran que sea el indicador que sea, todo está por encima de las medias de largo plazo, y que esto, inevitablemente, debe anticipar una caída. Muchos le dicen a uno “ave de mal agüero”; pero tarde o temprano, nos darán la razón.
4.       Las caídas son para comprarlas, especialmente si la forma fue, digamos, dramática (o muy pronunciada).  Eso le sucedió al dólar frente al peso colombiano, lo que sigue manteniendo mi perspectiva  de que en estos niveles, luce interesante. Y que podría, como puro activo de inversión, ser interesante.
Nota al margen: como han sucedido las cosas, lo que hemos anticipado ha ocurrido entre dos y tres meses antes de que haya ocurrido efectivamente.

Finalmente, una reflexión: esto de anticipar no es una ciencia exacta y está sujeta a equivocaciones garrafales. De hecho, las estadísticas no nos favorecen: se ha demostrado que para el grueso de los analistas, son menos los aciertos y muchas mas las equivocaciones. Por eso, cuando algo sale bien, es momento de mantener, ante todo, la humildad. Pero mirar, observar, leer, analizar (cosas que puede hacer cualquiera) son las herramientas para el oficio que desempeñamos. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Lo que no dicen las cifras (algunas ideas sobre la vivienda en Bogota)


Lo que no dicen las cifras
Muchas veces los economistas nos fijamos únicamente en las cifras. Así, mirando cifras, es como decidimos si las cosas van bien, mal o regular. De esta forma, sacamos análisis y conclusiones, diseñamos políticas, hacemos recomendaciones. Sin embargo, muchas veces las cifras muestran ciertas cosas, pero la percepción de las personas puede ser una muy diferente.

Antes del análisis económico y de recolectar cifras, el ser humano aprendió a descubrir el mundo por la observación. El método científico más antiguo es ese: mirar, observar y sacar conclusiones. Así se hicieron (y se siguen haciendo) desarrollos importantes, que son los que han sustentado el progreso de la humanidad. Incluso, muchas de las teorías que hoy conocemos, y que son fuertes axiomas sobre los que está sustentada la ciencia moderna, nacieron con la observación antes que con los números. Newton desarrolló todo lo relacionado con la teoría de la gravedad no a partir de cifras, sino a partir de observar. Y así existen otra serie de ejemplos, que serían muy numerosos para citar acá.

Traigo esto a colación porque la observación me ha llevado a mirar con atención la forma como se vienen multiplicando los avisos de “se vende” o “se arrienda” en los proyectos de vivienda recientemente terminados en la ciudad de Bogotá.  Esto no lo muestran las cifras, lo descubre un caminante que se ponga a observar con atención las ventanas de los nuevos edificios y vea dichos avisos. Esto hace algunos años no era tan evidente, y puede estar mostrando un cansancio del sector residencial.

Las cifras, por otro lado, muestran que la construcción va bien. El número de licencias de construcción sigue creciendo, el número de metros cuadrados construidos también, y la conclusión lógica, es que el sector anda bien.

Hablando con algunos agentes inmobiliarios me comentaron que la venta de vivienda de segunda está altamente complicada, incluso la vivienda que siendo nueva, ya no sale directamente de la constructora (es decir, alguien que le compró a la constructora y quiere revenderlo). Algunas inmobiliarias están encontrando fuertes problemas para vender, y comentan que las personas que buscan sus servicios les piden inmuebles en arriendo, pero muy pocas personas preguntan por inmuebles para la venta. 

Uniendo todos  estos elementos de la observación, tengo una teoría: el imaginario de muchas personas es que comprar sobre planos sigue siendo un muy buen negocio, y que su valorización potencial es muy alta. Especialmente comparada contra vivienda ya terminada. Así, alguien en su juicio le comprará a la constructora, pero no está dispuesto a comprarle al que ya lo había adquirido sobre planos; pues la valorización potencial es muy baja. Pero está ocurriendo que se están quedando con los inmuebles sin poderlos vender una vez hayan sido terminados.

En el mejor de los casos, los están arrendando, lo cual es hoy lógico: hace unos años se decía que el “canon justo” de arriendo era el 1% del valor del inmueble. Hoy, en el mejor de los casos, ese canon llega al 0.5% mensual. Y en no pocas oportunidades, es más bajo. De eso, réstele los seguros, los impuestos, las comisiones, entre otras cosas, y verá que la ganancia potencial es muy baja. Muchos aún tienen inculcado aquello de que el “arriendo paga la cuota del crédito”, y han comprado, pero han descubierto que esto ya no es cierto. De hecho, están teniendo que poner recursos de su bolsillo para cubrir la diferencia que les genera el arriendo vs la cuota hipotecaria.

Yo siempre he pensado que el sector aguanta mientras que los que se están quedando con los inmuebles vacíos y sin generar renta, tengan la capacidad de responder por las obligaciones que esto acarrea: pago de administración, servicios básicos, entre otros. En el momento en que las personas no puedan o no quieran seguir (porque piensan que esto les está consumiendo muchos recursos) respondiendo por estas obligaciones mensuales, empezarán a tratar de vender sus inmuebles, lo cual lo harán con base en una reducción del precio. Muchos equipararán el precio de venta con el que lo compraron. Y si adquirieron un crédito, tratarán de salir rápido de sus inmuebles, pues el lío es aún mayor.

Esto no lo muestran las cifras, lo saco del método de la observación. Y de ponerle un poco de lógica al asunto, claro está. 

lunes, 24 de marzo de 2014

La corrección de las acciones USA


La corrección de las acciones USA
La respuesta rápida a la pregunta planteada arriba, es que una corrección debe presentarse. No porque algo radical cambie en el panorama de las acciones en USA, pues los fundamentales siguen siendo lo suficientemente sólidos para justificar que a mediano plazo las encontremos más arriba;  sino porque luego de la figura que han mostrado las acciones en los últimos 18 meses, es sano que corrijan.

Ningún activo financiero crece indefinidamente, y las fluctuaciones son absolutamente necesarias, y es lo que permite a los inversionistas que siguen con cuidado la premisa de comprar barato y vender caro, obtener ganancias. Si el activo financiero creciera indefinidamente, no habría oportunidad de compra y venta: cualquier inversionista compraría hoy, dejaría su activo sin moverlo, y obtendría ganancias día tras día. Pero el mundo no es así, y hasta el momento no hemos dicho nada novedoso.

La pregunta es cuándo corregirán y en qué magnitud lo harán. Varios elementos empiezan a conjugarse para mostrar en qué punto estamos hoy. Los volúmenes transados durante todo el mes de marzo han sido relativamente bajos. La mayoría de días de este mes el volumen de compra y venta ha estado por debajo de la media móvil de 50 días, lo que indicaría que existe alguna fatiga por parte de los inversionistas. Generalmente, esta caída de volúmenes es la antesala de las correcciones, pues menos inversionistas están dispuestos a comprar, y los que quieren vender, empiezan una espiral de tratar de “perder” lo menos posible. Perder, valga la aclaración, traducido en comparar el precio hoy frente al precio máximo alcanzado algunos días atrás.

Otro síntoma está apuntando a que vengan días no tan buenos, y es que el número de acciones que lideran las subidas, ha bajado dramáticamente en el presente mes. Es decir, cada nueva subida del índice agregado (S&P 500), está sustentado en menos acciones, lo cual, no hace falta mucha explicación, no es el mejor síntoma.

Adicionalmente, se vienen los meses de verano, y con una particularidad: existe una estacionalidad bien poderosa y es que en los años de Mundial de Fútbol, los meses de verano tienden a ser en conjunto negativos. Esto no pasa con los años en los cuáles no hay mundial de fútbol, en el que el conjunto de meses es positivo. Extraño fenómeno, pero quizá el evento deportivo más visto a nivel global, capte, incluso, la atención de los que viven de “las frías finanzas”.

De manera complementaria, se debe decir que generalmente el índice busca un nivel similar a la media móvil de 200 días (es decir, el promedio de los últimos 200 días). Hoy el índice está alrededor de 1.860; y la media mencionada en 1.740. Muchos analistas empiezan a esperar que busque cerrar la brecha pronto (aclaración, esto funciona bien tanto para brechas negativas como positivas).

Y como tema final, hace unos días hurgando en internet, alguien mostraba la fuerte correlación que existe entre las caídas del Nikkei japonés (cuando rompe a la baja una figura técnica conocida como un triángulo), y lo que sucede posteriormente en las bolsas de USA. Y estamos en un momento de rompimiento a la baja de esta figura antes mencionada.

La otra pregunta es cuánto pueden caer las acciones en USA. Esta es mucho más complicada, pero los analistas esperan que entre 12% y 25%. No se alarmen, suena fuerte, pero incluso en años donde las acciones han terminado positivas (muy positivas en algunos casos), se han registrado caídas similares. Lo único claro, es que una corrección sería una oportunidad interesante para volver a comprar activos. Como les dije arriba, nada ha cambiado respecto a los fundamentales, y eso debe ser lo más claro para invertir en este tipo de activo. Un inversionista con un portafolio bien diversificado y que mantenga el objetivo claro de lo que quiere lograr con su inversión, no debe preocuparse por movimientos temporales, como el que esperan sobre acciones USA los analistas.

viernes, 14 de marzo de 2014

18 & Life (lo tomo prestado, Skid Row)


18 & Life (lo tomo prestado, Skid Row)

“…the party never ends
You can't think of dying …
‘Accidents will happen’
They all heard Ricky say”
(18&Life; Skid Row)

“…la fiesta nunca termina
usted no puede pensar en morir…
‘los accidentes pasan’
le escucharon a Ricky decir”

Uno de mis grupos favoritos de principios de los 90 fue Skid Row. No duraron mucho en el mercado musical, pero su canción 18 & Life marcó a la generación que tuvo la oportunidad de vivirla directamente. A los jóvenes, siempre rebeldes, les gustaba el estilo musical de la banda; a las jóvenes, su líder, Sebastian Bach, les parecía, digámoslo en términos sencillos, muy lindo y encantador (hay que ver lo que queda ahora de Sebastian).

Pero hoy no hablo de música, hablo de acciones en USA. Buscando en la web, se encuentra uno con cosas interesantes, y una de las que más me ha llamado la atención recientemente es el Margin Debt (deuda al margen) del mercado accionario norteamericano. En términos sencillos, el Margin Debt es apalancamiento puro y duro: pedir prestado para invertir en activos financieros (o en otro tipo de activos).

Se entenderá fácilmente que la figura puede ser muy rentable cuando las cosas van bien: el préstamo adquirido genera en el mercado financiero los retornos suficientes para ser pagado y para finalizar con una muy buena ganancia. Pero cuando las cosas van mal, este apalancamiento puede jugar muy en contra del inversionista.

Algunos analistas han prendido las alarmas sobre el nivel de apalancamiento actual que se encuentra en la bolsa norteamericana: 452 mil millones de dólares en enero, lo que representa no sólo un 36% más que lo observado en julio de 2007 (cuando el S&P alcanzaba su máximo histórico antes de la crisis de 2008); sino que, comparado con menos de dos años atrás, representa un incremento del 63% (en julio de 2012, el apalancamiento se ubicó en 278 mil millones de dólares). 

http://www.advisorperspectives.com/dshort/charts/markets/NYSE-margin-debt-SPX-since-1995.gifPero bueno, este número, aunque grande, no dice mucho del porqué los analistas empezaron a prender las alarmas. Pero veamos el gráfico adjunto que provee un muy buen sitio en internet: dshort.com. Si se observa con atención, el apalancamiento actual alcanza máximos históricos no vistos antes. De hecho, en enero del presente año se superó, por séptimo mes consecutivo, el nivel de apalancamiento histórico. Y si se observa con mayor atención, las veces anteriores en que el apalancamiento fue tan alto, vino seguido por una recesión y una caída muy considerable de las acciones norteamericanas.

Varias cosas se deben resaltar de la gráfica: el nivel de subida del S&P 500 (línea azul) no es tan fuerte comparado con el nivel de subida del apalancamiento (línea roja), lo cual supondría que también se ha ido dinero prestado a otro tipo de activos (complicando un poco más la ecuación total). Los optimistas dicen que estos niveles de Margin Debt reflejarían que las cosas van bien y que la perspectiva de acciones es tan buena, que los inversionistas no tienen problema en pedir prestado y enviarlo al mercado financiero; los pesimistas, por el contrario, argumentan que esto es preludio de una temporada no tan buena.

Desde el primer episodio en que el exceso de apalancamiento afectó el mercado financiero, han pasado 14 años. Nos estamos acercando a los 18, Skid Row!

domingo, 23 de febrero de 2014

Inversiones buffet (no, Warrent Buffett)


Inversiones buffet (no, Warrent Buffett)
Esta escena suele ser muy recurrente cuando una persona va a una comida tipo buffet o, especialmente, a vacaciones en un hotel “todo incluido”: ante la gran variedad de opciones que se tienen en frente y la incapacidad de decidir por unas pocas, termina tomando un poco de cada comida disponible, muchas veces mezclando alimentos que, en conjunto, no saben bien. Es claro que ex ante, usted no sabe cuál de todas las comidas va a estar mejor, aunque todas lucen potencialmente muy buenas.

El resultado es que al final, termina deseando más de la que le gustó (y que no puede tomar más porque ya usted está lleno), y hubiera querido no tomar aquellas que no le gustaron.  En el agregado, su experiencia fue buena, pero siente que hubiera podido ser mejor. Como decían las abuelas, aunque esté muy lleno, siente todavía un vacío; y usted no sabe porqué.

Los investigadores han encontrado que en inversiones muchas veces sucede lo mismo. A veces al inversionista se le brindan tantas opciones, que ante la incapacidad de decidir por las mejores (recordemos que ex ante tampoco sabe cuál va a ser la inversión que más le va a gustar), va a decidir poner un pedazo de su inversión en cada una de ellas. Esto lleva a que nos encontremos con portafolios que no tienen un perfil claro o una estrategia definida.

Esto es terrible para el inversionista, pues al igual que en la comida, le pudo haber ido bien, pero siente que hubiera podido ser mejor. En general, cuando se escoge una estrategia de inversión tipo buffet, no se logra incrementar la rentabilidad, pero sí se termina aumentando el riesgo, pues las correlaciones entre los diferentes activos empiezan a generar movimientos muchas veces no deseados dentro del portafolio.

Esto, además, se une con otro tipo de “patologías sicológicas” de los inversionistas que llevan a que el resultado no sea el óptimo. En los portafolios buffet, lo que termina sucediendo, después de cierto tiempo, es que el inversionista opta por liquidar aquellos activos que tuvieron una baja rentabilidad, incrementando sus posiciones en activos con el mejor retorno (pasado), pues considera que estos movimientos potencializarán su rentabilidad. Pero eso no es cierto. He encontrado que este tipo de desarrollos llevan a que personas que se definen a sí mismos como de perfil Conservador, terminen con una cantidad alta de acciones o de bonos de largo plazo; más allá de lo que soporta una persona que tiene, por definición, baja tolerancia al riesgo. Esto, en momentos de corrección de los mercados, ‘desnudan’ la fragilidad del portafolio y lo mal estructurado que se encontraba.

Entonces, para evitar el buffet, lo mejor es tener claro desde el principio lo que se desea. Es decir, es mejor leer antes de entrar lo que tiene el menú y tratar de escoger lo que más le guste. Puede que la persona sentada al lado le diga que algo que usted no escogió estaba “delicioso y que infortunadamente se lo perdió por no escogerlo”. No importa, usted escogió lo que realmente quería y lo que más le satisfacía; y le llevará a responder: “dudo que algo haya estado más delicioso que esto que comí”.  Aplicar esto en todos los casos evita quedar siempre con la sensación de que podía haber sido mejor, porque, se lo aseguro, fue lo suficientemente bueno.

viernes, 14 de febrero de 2014

Yellen´s got a gun


Yellen´s got a gun

Una de las primeras canciones que recuerdo haber escuchado de Aerosmith fue “Janie´s got a gun”. La letra, muy básica, sirve para parafrasear la primera intervención de Janet Yellen como cabeza de la Reserva Federal y sacar algunas conclusiones (y cómo no, que el título rima a la perfección con la canción)

…Dum, dum, dum, honey what have you done?

Janet Yellen ha dejado claro que es partidaria de la política expansionista de la FED. Eso no tiene discusión alguna, y no debe parecer sorpresivo a estas alturas. Los mercados financieros, tan golpeados en enero, reaccionaron positivamente a la intervención de Yellen y sus ‘chicos malos’ de la Reserva, quienes no harán cosa diferente a lo que es el camino más conservador de todos: esperar una recuperación plena del mercado laboral, antes de tomar cualquier decisión de la tasa de interés. 

La alocución de Yellen ante el Congreso, su primer acto público como mandamás de la autoridad monetaria, fue, incluso, mucho más allá de lo que Bernanke nos tenía acostumbrados, es decir, a un sí pero no; a una parte de euforia a otra parte de que si bien las cosas han mejorado, no lo han hecho en la proporción que parece razonable para tomar un camino diferente al que hasta ahora se ha trazado. Pero aún más, parece haber dejado entre líneas que si las cosas no mejoran, siempre estará abierta la puerta para que la Reserva use la herramienta de expansión monetaria, que tan buenos resultados ha dado en estos años.

Algo que me llamó poderosamente la atención, es que Yellen dijo que los desempleados que duran más de seis meses sin empleo, continúan siendo una alta proporción de los desempleados totales. Recordemos que esta variable saltó en 2008 y 2009 a más de 9 millones de personas, lo cual superó con creces lo que sucedió anteriormente en las crisis norteamericanas. Esto tiene un efecto terrible, pues los subsidios generalmente tienden a agotarse en el tiempo, y tiene un costo enorme para el fisco. Buscar que una persona desocupada pueda volverse a emplear al cabo de dos o tres meses, debe ser lo que tiene Yellen en la cabeza.

…Her dog day´s just begun

Y con estas noticias, que emocionaron a los mercados, comenzamos la era Yellen al frente de la FED. Ciertamente, aunque a todo el mundo le gustaría una economía norteamericana mucho más sólida, nadie parece haberse puesto muy incómodo con el dinero que ha inyectado la Reserva a la economía en estos últimos años. Especialmente, estas noticias alivian un poco las preocupaciones que se tenían en torno a emergentes, y digamos, que maquillan los desequilibrios que muchas de estas economías tenían, a pesar de haber tenido más de 10 años para resolver. Les brinda un poco más de espacio, pero si no se ajustan, cuando Yellen diga algo diferente, puede ser peor.

…Now everybody is in the run

La reacción al alza reciente contrasta con lo que se experimentó en el primer mes del año. Muchos dirán que es por un rebote, lo cual desde las figuras técnicas es cierto, pero indiscutiblemente la posición “relajada” de Yellen ayudó a la tendencia que se experimentó durante la semana. .Sí, Yellen tiene un arma, y parece decidida a utilizarla.

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Momento de comprar emergentes? Ya casi


¿Momento de comprar emergentes? Ya casi

Es natural que muchos inversionistas, especialmente las personas naturales, se encuentren un poco preocupadas por sus inversiones, pues el primer mes del año no fue fácil. Y los últimos seis meses del año anterior, tampoco lo fueron. Generalmente, esta es la forma de reacción de las personas naturales, las cuales salen corriendo en momentos de caída de los mercados, y entran cuando los mercados están subiendo. Así, encontrarse con inversionistas que quieren salir corriendo a comprar un Depósito a Tasa Fija no es una excepción, es casi la generalidad. Pero, y aquí nace el problema, lo estarían haciendo en el peor momento posible. Justo, cuando están muchas inversiones (especialmente las de países emergentes) en mínimos.

Estas inversiones van a rebotar, con seguridad. Muchos inversionistas, en ese punto, no entienden razones, no creen en el mercado y mucho menos en su asesor financiero. Pero la  historia se ha repetido una y otra vez, y los mercados no duran en caída libre sin fondo, en algún momento para, se estabiliza, rebota y da ganancias. Algunas veces, dan muchas ganancias.

Estamos en un momento en el cual las señales muestran que quizá en activos emergentes estamos casi que llegando al mínimo en el que se vuelve muy interesante comprar. Muchas métricas muestran que esto sería así hacia mitad de año, aunque dependiendo de cómo vayan evolucionando las cosas, podría ser antes. La historia tiende a repetirse en los mercados, y esto se parece mucho a lo que sucedió entre 1988 y 2005. La siguiente gráfica es explicativa de esta situación:

Lo que se observa, es que luego de un momento en que acciones emergentes rentaron proporcionalmente más que las desarrolladas, la tendencia se revierte y son las acciones desarrolladas que rentan más que las emergentes. Luego, viene otro cambio e tendencia y son las emergentes las que vuelven a rentar más que las desarrolladas. Este momento, como se observa en la gráfica, correspondería con el mes de julio de este año.

Este momento lo refuerzan varios hechos, uno de esos es que los años en que hay Mundial de Fútbol, existe una coyuntura particular: los meses de mayo y junio tienden a ser muy malos para los emergentes, pero luego, desde julio, la cosa se pone positiva. Esto se da, específicamente, en los años futboleros. Suena extraño, pero así es.

Finalmente, trabajo con un equipo magnífico que realizó una gráfica que no admite discusión: el momento actual, se parece a lo ocurrido durante la crisis asiática y la crisis rusa (verla). Y el rebote debe ser inminente. Por eso, lo peor que podría hacer en este momento es dejarse llevar por el miedo, liquidar, asumir la desvalorización, y perder el rebote que debe darse. Recuerde que “soldado advertido no muere en guerra”.