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viernes, 2 de mayo de 2014

Estrategia correcta: del fútbol a las inversiones



Estrategia correcta: del fútbol a las inversiones
Comencemos por la obviedad: Atlético de Madrid y Real Madrid son finalistas de la Copa de Campeones de Europa. Final española en suelo luso, el próximo 24 de mayo. Sí, hasta acá, nada nuevo. Ahora comencemos algo más interesante: luego de los primeros partidos en Madrid, las apuestas parecían no favorecer a los equipos españoles. Si bien Real había ganado 1-0, tenía que ir al Allianz Arena de Munich, el cual, previo al partido, Karl Heinz Rummenigge había denominado como “un infierno”. Chamuscado vivo el Bayern es su propia caldera.

Peor el escenario para el Atlético en tierras inglesas: luego de haber empatado a cero en el Calderón, se encontraría con el multimillonario Chelsea en Stamford Bridge. Una escena que no pintaba nada agradable. Sin embargo, al escribir esto, la historia dio un lugar en sus anaqueles a los españoles.

¿Algún cambio que hayamos visto de Madrid a Londres? La respuesta es sí, sencillo y poderoso, atinado y exquisito. El “cholo” Simeone se dio cuenta de un pequeño elemento: imposible jugarle al Chelsea por arriba. Ganaron en Madrid todo lo que fue por el aire. Y claro, lógico, obvio: mejor jugar por abajo. Así transcurrieron los 90 minutos del miércoles. Ni un solo centro al corazón del área, ni una sola pelota rifada, ni una sola salida de su arco del arquero del Chelsea. Los centros, en los goles, abiertos. Luego, la infantería se encargó de lo demás.

¿Podríamos tener alguna enseñanza de esto para inversiones? Me aventuro, so pena de que alguien me catalogue en los herejes, en los infieles, a afirmar que sí. Si la estrategia inicial no sirve, ajustémosla. El Atlético no cambió sus activos, simplemente cambió la forma de utilizarlos, luego, cómo no, de haber realizado una lectura correcta de los hechos y la coyuntura. Usemos lo mismo, cambiemos la forma cómo los utilizamos, y, el resto, ya conocemos el final.

También, nos enseña que aún con las circunstancias adversas, si la estrategia está bien planteada, no hay que desesperarse y se debe dejar “madurar” la misma. Cuando Torres anotó el 1-0 a favor del Chelsea, el Atlético no metió al campo a otro delantero, no desajustó su defensa ni envió a Courtois, grandulón de 1.99 metros, a buscar un gol de cabeza salvador en un tiro de esquina. Nada de eso: simple y efectivo, mantener el esquema, no hacer locuras, esperar los resultados.

A veces parece complicado esperar y la reacción de muchos inversionistas, es tratar de cambiar radicalmente la estrategia en mitad del partido, aún cuando su asesor financiero le diga que lo que plantearon es la estrategia correcta que debe generar resultados positivos cuando el partido haya acabado. Muchos meten un defensa, entendido como un Depósito a Término o un fondo ultraconservador, justo luego de que el otro equipo, o las correcciones del mercado, hacen el primer gol. Y muchos, cuando tienen la suerte de empatar con esta estrategia, se aventuran con más delanteros (fondos más riesgosos), justamente cuando el partido necesita un poco de aquello que los comentaristas llaman “enfriamiento del encuentro”. Claramente, lo que hicieron fue mandar a su arquero a buscar un gol desesperado, sin esperar el desarrollo del partido.

Esperemos, finalmente, que el del 24 de mayo sea un partido bonito. Estoy seguro que así será.

lunes, 28 de abril de 2014

A contar el secreto


A contar el secreto
Mucho se ha hablado de lo que ocurre en China recientemente. A algunos analistas, la desaceleración les parece un mal escenario, y a otros les llama la atención los problemas financieros. Pero muy pocos, especialmente en América latina, nos alcanzamos a imaginar lo que realmente estresa a los economistas e inversionistas chinos.

Es cierto que la economía se está desacelerando, y eso debe ser así. Una economía que durante 20 años creció basada en inversiones de capital, no puede hacerlo indefinidamente. Pero hoy, el verdadero problema, es la banca en la sombra y una serie de vehículos financieros locales, que estuvieron sustentados municipalmente, pero que se salieron de las manos y ya el gobierno central tuvo que entrar a revisar y, en algunos casos, a controlar.

Nadie sabe cuánto vale la banca en la sombra. Y eso es un problema mayúsculo, pues cualquier ‘default’ de una empresa con créditos en este sector,  podría tener algunas implicaciones que no nos alcanzamos a imaginar. Más o menos, la tasa de los repos demuestra si la economía está asfixiada por liquidez o no, y lo que se sigue notando es que cada vez que llega la fecha de ajustar el encaje por parte de los bancos, la tasa repo salta: todo el mundo sale a buscar recursos con el fin de cumplir la obligación. Pero no es una tasa cualquiera, son tasa, a veces, realmente escandalosas superiores al 14%.

Esto demuestra que la liquidez falta en la economía, los bancos tienen todo prestado, y aún no es suficiente. Pero al PBoC (banco central), le estresa la inflación, en un país en el cual, el conjunto es rico, pero sus ciudadanos no lo son tanto. Inflación sería un problema mayúsculo, en una población que, incluso hoy, es mayoritariamente rural.

Por eso se han prendido las alarmas en todo el mundo, pues si esto creara un efecto de bola de nieve dentro de la economía china, podría impactar no sólo su crecimiento, sino incluso el desempeño de otras muchas partes. Lo malo es que como es a la “sombra” y los intereses que pagan son cercanos al 40%, nadie revela verdaderamente qué es lo que tiene. Y por eso es que es tan difícil actuar. En términos sencillos, es como cuando el hijo decide hacer las cosas a escondidas, porque si se lo dice al papá, se expone a un castigo. Parece conveniente que el papá por un momento, posponga sus ganas de regañar, y que el hijo le cuente sus secretos.

domingo, 13 de abril de 2014

¿Quién está loco?


¿Quién está loco?
Al momento de escribir esto, el índice S&P 500 había caído cerca del 3% en sólo dos días. No es para nadie (no debería serlo ya) que muchos analistas están esperando una caída de las acciones norteamericanas (y en general, de las acciones desarrolladas) en verano o en otoño. Desde hace unos meses, yo había apostado por una caída en mayo, que se prolongaría por junio y parte de julio, momento en el cual, creo, que sería un momento de compra bastante interesante. Mejor comprar a 1.600 que a 1.850 el índice.

Sin embargo, algo que me llama poderosamente la atención de las cifras recientemente recibidas, es que los flujos hacia acciones siguen entrando, y la fuerza no es poca: las acciones norteamericanas recibieron la semana pasada, más de 6 billones de dólares, que se convierte en más del doble de lo recibido por las acciones emergentes, que luego del fuerte selloff de los últimos meses, se constituían en un activo atractivo.
¿Quién está comprando?

Si en casi todas las páginas de opinión, en todos los blogs, en toda parte la tendencia es generalizada de decir “esto se va a caer”, quién es el que sigue enviando recursos a la renta variable norteamericana. Mi teoría, es que las personas naturales quieren aún jugarle a las acciones estadounidenses. Y por eso, los flujos llegan por medio de ETF, instrumentos que si bien replican un índice, tienen la característica de una acción: se compran y se venden de manera muy fácil en las bolsas de valores donde estén listados.  

Mi teoría se sigue alimentando con que las personas naturales creen que pueden predecir el momento exacto en que todo esto cambie y pueden salir a vender. Así, pueden tener el mejor de dos mundos: si aún no es el momento de la corrección, se ganan la valorización; y en el momento de la caída, venden y capitalizan las ganancias.  Esto, que en teoría suena muy bien, tiene un grave problema: la evidencia ha demostrado que las personas no saben cuál es el momento adecuado, y generalmente, se quedan atrapadas con posiciones compradas muy caras, que se van desvalorizando.

Más aún, como todo el mundo se cree lo suficientemente inteligente para decidir cuándo salir, llegado el momento podría suceder una venta desordenada pues todo el mundo da la orden de vender, antes de que el precio siga cayendo. Esto, generalmente, es lo que sucede en las correcciones de los mercados, y por eso suelen ser tan dolorosas. 

La experiencia muestra que un portafolio bien diversificado es lo más adecuado en estos momentos. Pero, dígale a alguien con demasiado apetito de ganar, que se controle y piense en un escenario adverso. Y muy pocos están dispuestos a aceptar que están tomando decisiones erradas en momentos altamente inadecuados.

La pregunta es si los locos somos los que creemos que las acciones norteamericanas deben corregir, o los que siguen enviando recursos a ellas.

sábado, 5 de abril de 2014

El difícil arte de anticipar


El difícil arte de anticipar

Cuando me preguntan en qué trabajo, contesto muchas veces, en la anticipación. Esto me coloca en una lista de profesiones que tratan de ver el futuro, cada una con sus herramientas disponibles: desde los adivinos, pasando por la lectura de cartas, hasta profesiones más “formales” como la meteorología. Pero en principio, el asesor financiero busca decirle al inversionista, lo que va a suceder en algún momento del tiempo.
Esto conlleva sus riesgos y sus retos, pues podemos equivocarnos ampliamente, aunque cuando se equivoca en masa parece menos complicado (bien decía Keynes que es mejor fracasar de la manera tradicional, que ser exitoso de la manera no convencional); pero también el reto de que los inversionistas, generalmente, quieren saber con un grado de exactitud que es difícil de alcanzar. Por ejemplo, quisieran saber el día, hora y precio exacto al que deberían comprar o vender cierto activo.

Sin embargo, el estudio juicioso de momentos, tendencias, factores, entre otros, puede existir una clave de éxito relativamente alta. Esto no se trata de ciencia de cohetes, se trata de lógica y sentido común. Varios ejemplos de lo que ha sido cierto en los últimos meses:

1.       Que el precio del dólar frente al peso colombiano iba a superar los $2.000 en diciembre (nos “descachamos” un mes, pues lo logró en enero de este año. Que cuando alcanzara niveles cercanos a los $2.050, era momento de tomar unas utilidades y volverlo a comprar $100 más abajo. Y ahí va.

2.       Que los emergentes iban a repuntar, luego de un evento de bajada de calificación importante. Me remito a lo publicado por el periódico El Tiempo, el sábado 25 de enero de este año, en la segunda página (obviamente, firmado por mí): “..y que haya una reducción de la calificación soberana de un grande, como Brasil. Luego de esto, algunos flujos podrían volver a los emergentes (sic), valorizando sus activos y haciendo caer marginalmente el precio del dólar” (Diversificando Eficazmente con Dólares; El Tiempo, sábado 25 de enero de 2014). Por si quedan dudas, revisen otra de las publicaciones en las que hablamos del momento que se aproximaba para comprar emergentes:


El más reciente informe de flujos de inversión mostró que, en la semana monetaria terminada el 2 de abril, los emergentes recibieron recursos: la primera semana positiva de flujos de inversión este año, y los más altos desde octubre de 2013.

3.       Algo que me ha dado para discusiones y dolores de cabeza recientemente: que las acciones USA deben corregir. Esto no lo digo por tener una bola de cristal o leer el tarot. Es que está muy alta. Las métricas hoy ya muestran que sea el indicador que sea, todo está por encima de las medias de largo plazo, y que esto, inevitablemente, debe anticipar una caída. Muchos le dicen a uno “ave de mal agüero”; pero tarde o temprano, nos darán la razón.
4.       Las caídas son para comprarlas, especialmente si la forma fue, digamos, dramática (o muy pronunciada).  Eso le sucedió al dólar frente al peso colombiano, lo que sigue manteniendo mi perspectiva  de que en estos niveles, luce interesante. Y que podría, como puro activo de inversión, ser interesante.
Nota al margen: como han sucedido las cosas, lo que hemos anticipado ha ocurrido entre dos y tres meses antes de que haya ocurrido efectivamente.

Finalmente, una reflexión: esto de anticipar no es una ciencia exacta y está sujeta a equivocaciones garrafales. De hecho, las estadísticas no nos favorecen: se ha demostrado que para el grueso de los analistas, son menos los aciertos y muchas mas las equivocaciones. Por eso, cuando algo sale bien, es momento de mantener, ante todo, la humildad. Pero mirar, observar, leer, analizar (cosas que puede hacer cualquiera) son las herramientas para el oficio que desempeñamos. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Lo que no dicen las cifras (algunas ideas sobre la vivienda en Bogota)


Lo que no dicen las cifras
Muchas veces los economistas nos fijamos únicamente en las cifras. Así, mirando cifras, es como decidimos si las cosas van bien, mal o regular. De esta forma, sacamos análisis y conclusiones, diseñamos políticas, hacemos recomendaciones. Sin embargo, muchas veces las cifras muestran ciertas cosas, pero la percepción de las personas puede ser una muy diferente.

Antes del análisis económico y de recolectar cifras, el ser humano aprendió a descubrir el mundo por la observación. El método científico más antiguo es ese: mirar, observar y sacar conclusiones. Así se hicieron (y se siguen haciendo) desarrollos importantes, que son los que han sustentado el progreso de la humanidad. Incluso, muchas de las teorías que hoy conocemos, y que son fuertes axiomas sobre los que está sustentada la ciencia moderna, nacieron con la observación antes que con los números. Newton desarrolló todo lo relacionado con la teoría de la gravedad no a partir de cifras, sino a partir de observar. Y así existen otra serie de ejemplos, que serían muy numerosos para citar acá.

Traigo esto a colación porque la observación me ha llevado a mirar con atención la forma como se vienen multiplicando los avisos de “se vende” o “se arrienda” en los proyectos de vivienda recientemente terminados en la ciudad de Bogotá.  Esto no lo muestran las cifras, lo descubre un caminante que se ponga a observar con atención las ventanas de los nuevos edificios y vea dichos avisos. Esto hace algunos años no era tan evidente, y puede estar mostrando un cansancio del sector residencial.

Las cifras, por otro lado, muestran que la construcción va bien. El número de licencias de construcción sigue creciendo, el número de metros cuadrados construidos también, y la conclusión lógica, es que el sector anda bien.

Hablando con algunos agentes inmobiliarios me comentaron que la venta de vivienda de segunda está altamente complicada, incluso la vivienda que siendo nueva, ya no sale directamente de la constructora (es decir, alguien que le compró a la constructora y quiere revenderlo). Algunas inmobiliarias están encontrando fuertes problemas para vender, y comentan que las personas que buscan sus servicios les piden inmuebles en arriendo, pero muy pocas personas preguntan por inmuebles para la venta. 

Uniendo todos  estos elementos de la observación, tengo una teoría: el imaginario de muchas personas es que comprar sobre planos sigue siendo un muy buen negocio, y que su valorización potencial es muy alta. Especialmente comparada contra vivienda ya terminada. Así, alguien en su juicio le comprará a la constructora, pero no está dispuesto a comprarle al que ya lo había adquirido sobre planos; pues la valorización potencial es muy baja. Pero está ocurriendo que se están quedando con los inmuebles sin poderlos vender una vez hayan sido terminados.

En el mejor de los casos, los están arrendando, lo cual es hoy lógico: hace unos años se decía que el “canon justo” de arriendo era el 1% del valor del inmueble. Hoy, en el mejor de los casos, ese canon llega al 0.5% mensual. Y en no pocas oportunidades, es más bajo. De eso, réstele los seguros, los impuestos, las comisiones, entre otras cosas, y verá que la ganancia potencial es muy baja. Muchos aún tienen inculcado aquello de que el “arriendo paga la cuota del crédito”, y han comprado, pero han descubierto que esto ya no es cierto. De hecho, están teniendo que poner recursos de su bolsillo para cubrir la diferencia que les genera el arriendo vs la cuota hipotecaria.

Yo siempre he pensado que el sector aguanta mientras que los que se están quedando con los inmuebles vacíos y sin generar renta, tengan la capacidad de responder por las obligaciones que esto acarrea: pago de administración, servicios básicos, entre otros. En el momento en que las personas no puedan o no quieran seguir (porque piensan que esto les está consumiendo muchos recursos) respondiendo por estas obligaciones mensuales, empezarán a tratar de vender sus inmuebles, lo cual lo harán con base en una reducción del precio. Muchos equipararán el precio de venta con el que lo compraron. Y si adquirieron un crédito, tratarán de salir rápido de sus inmuebles, pues el lío es aún mayor.

Esto no lo muestran las cifras, lo saco del método de la observación. Y de ponerle un poco de lógica al asunto, claro está. 

lunes, 24 de marzo de 2014

La corrección de las acciones USA


La corrección de las acciones USA
La respuesta rápida a la pregunta planteada arriba, es que una corrección debe presentarse. No porque algo radical cambie en el panorama de las acciones en USA, pues los fundamentales siguen siendo lo suficientemente sólidos para justificar que a mediano plazo las encontremos más arriba;  sino porque luego de la figura que han mostrado las acciones en los últimos 18 meses, es sano que corrijan.

Ningún activo financiero crece indefinidamente, y las fluctuaciones son absolutamente necesarias, y es lo que permite a los inversionistas que siguen con cuidado la premisa de comprar barato y vender caro, obtener ganancias. Si el activo financiero creciera indefinidamente, no habría oportunidad de compra y venta: cualquier inversionista compraría hoy, dejaría su activo sin moverlo, y obtendría ganancias día tras día. Pero el mundo no es así, y hasta el momento no hemos dicho nada novedoso.

La pregunta es cuándo corregirán y en qué magnitud lo harán. Varios elementos empiezan a conjugarse para mostrar en qué punto estamos hoy. Los volúmenes transados durante todo el mes de marzo han sido relativamente bajos. La mayoría de días de este mes el volumen de compra y venta ha estado por debajo de la media móvil de 50 días, lo que indicaría que existe alguna fatiga por parte de los inversionistas. Generalmente, esta caída de volúmenes es la antesala de las correcciones, pues menos inversionistas están dispuestos a comprar, y los que quieren vender, empiezan una espiral de tratar de “perder” lo menos posible. Perder, valga la aclaración, traducido en comparar el precio hoy frente al precio máximo alcanzado algunos días atrás.

Otro síntoma está apuntando a que vengan días no tan buenos, y es que el número de acciones que lideran las subidas, ha bajado dramáticamente en el presente mes. Es decir, cada nueva subida del índice agregado (S&P 500), está sustentado en menos acciones, lo cual, no hace falta mucha explicación, no es el mejor síntoma.

Adicionalmente, se vienen los meses de verano, y con una particularidad: existe una estacionalidad bien poderosa y es que en los años de Mundial de Fútbol, los meses de verano tienden a ser en conjunto negativos. Esto no pasa con los años en los cuáles no hay mundial de fútbol, en el que el conjunto de meses es positivo. Extraño fenómeno, pero quizá el evento deportivo más visto a nivel global, capte, incluso, la atención de los que viven de “las frías finanzas”.

De manera complementaria, se debe decir que generalmente el índice busca un nivel similar a la media móvil de 200 días (es decir, el promedio de los últimos 200 días). Hoy el índice está alrededor de 1.860; y la media mencionada en 1.740. Muchos analistas empiezan a esperar que busque cerrar la brecha pronto (aclaración, esto funciona bien tanto para brechas negativas como positivas).

Y como tema final, hace unos días hurgando en internet, alguien mostraba la fuerte correlación que existe entre las caídas del Nikkei japonés (cuando rompe a la baja una figura técnica conocida como un triángulo), y lo que sucede posteriormente en las bolsas de USA. Y estamos en un momento de rompimiento a la baja de esta figura antes mencionada.

La otra pregunta es cuánto pueden caer las acciones en USA. Esta es mucho más complicada, pero los analistas esperan que entre 12% y 25%. No se alarmen, suena fuerte, pero incluso en años donde las acciones han terminado positivas (muy positivas en algunos casos), se han registrado caídas similares. Lo único claro, es que una corrección sería una oportunidad interesante para volver a comprar activos. Como les dije arriba, nada ha cambiado respecto a los fundamentales, y eso debe ser lo más claro para invertir en este tipo de activo. Un inversionista con un portafolio bien diversificado y que mantenga el objetivo claro de lo que quiere lograr con su inversión, no debe preocuparse por movimientos temporales, como el que esperan sobre acciones USA los analistas.

viernes, 14 de marzo de 2014

18 & Life (lo tomo prestado, Skid Row)


18 & Life (lo tomo prestado, Skid Row)

“…the party never ends
You can't think of dying …
‘Accidents will happen’
They all heard Ricky say”
(18&Life; Skid Row)

“…la fiesta nunca termina
usted no puede pensar en morir…
‘los accidentes pasan’
le escucharon a Ricky decir”

Uno de mis grupos favoritos de principios de los 90 fue Skid Row. No duraron mucho en el mercado musical, pero su canción 18 & Life marcó a la generación que tuvo la oportunidad de vivirla directamente. A los jóvenes, siempre rebeldes, les gustaba el estilo musical de la banda; a las jóvenes, su líder, Sebastian Bach, les parecía, digámoslo en términos sencillos, muy lindo y encantador (hay que ver lo que queda ahora de Sebastian).

Pero hoy no hablo de música, hablo de acciones en USA. Buscando en la web, se encuentra uno con cosas interesantes, y una de las que más me ha llamado la atención recientemente es el Margin Debt (deuda al margen) del mercado accionario norteamericano. En términos sencillos, el Margin Debt es apalancamiento puro y duro: pedir prestado para invertir en activos financieros (o en otro tipo de activos).

Se entenderá fácilmente que la figura puede ser muy rentable cuando las cosas van bien: el préstamo adquirido genera en el mercado financiero los retornos suficientes para ser pagado y para finalizar con una muy buena ganancia. Pero cuando las cosas van mal, este apalancamiento puede jugar muy en contra del inversionista.

Algunos analistas han prendido las alarmas sobre el nivel de apalancamiento actual que se encuentra en la bolsa norteamericana: 452 mil millones de dólares en enero, lo que representa no sólo un 36% más que lo observado en julio de 2007 (cuando el S&P alcanzaba su máximo histórico antes de la crisis de 2008); sino que, comparado con menos de dos años atrás, representa un incremento del 63% (en julio de 2012, el apalancamiento se ubicó en 278 mil millones de dólares). 

http://www.advisorperspectives.com/dshort/charts/markets/NYSE-margin-debt-SPX-since-1995.gifPero bueno, este número, aunque grande, no dice mucho del porqué los analistas empezaron a prender las alarmas. Pero veamos el gráfico adjunto que provee un muy buen sitio en internet: dshort.com. Si se observa con atención, el apalancamiento actual alcanza máximos históricos no vistos antes. De hecho, en enero del presente año se superó, por séptimo mes consecutivo, el nivel de apalancamiento histórico. Y si se observa con mayor atención, las veces anteriores en que el apalancamiento fue tan alto, vino seguido por una recesión y una caída muy considerable de las acciones norteamericanas.

Varias cosas se deben resaltar de la gráfica: el nivel de subida del S&P 500 (línea azul) no es tan fuerte comparado con el nivel de subida del apalancamiento (línea roja), lo cual supondría que también se ha ido dinero prestado a otro tipo de activos (complicando un poco más la ecuación total). Los optimistas dicen que estos niveles de Margin Debt reflejarían que las cosas van bien y que la perspectiva de acciones es tan buena, que los inversionistas no tienen problema en pedir prestado y enviarlo al mercado financiero; los pesimistas, por el contrario, argumentan que esto es preludio de una temporada no tan buena.

Desde el primer episodio en que el exceso de apalancamiento afectó el mercado financiero, han pasado 14 años. Nos estamos acercando a los 18, Skid Row!