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sábado, 21 de diciembre de 2013

¿Y ahora, qué?


¿Y ahora, qué?

Comenzó el desmonte por parte de la FED. Tomó por sorpresa a muchos, aunque las encuestas mostraban que, aproximadamente el 11% de los administradores de portafolio en USA esperaban que la Reserva Federal anunciara el inicio del “tapering”. La respuesta de los mercados fue mixta, pero el consenso parece mostrar que, luego de las dificultades vividas en junio y julio, los mercados ya habían descontado el inicio de la reducción de los estímulos. Tarde o temprano se iba a presentar el desmonte, la pregunta que rondaba era cuando; pero finalmente nadie podía ser tomado por sorpresa en este momento.

La pregunta hacia adelante es: ¿y ahora qué va a pasar? Los analistas internacionales corrieron este jueves a publicar sus nuevas expectativas con base en los últimos sucesos. Todos parecen coincidir en varios puntos, que no parecen ser muy sorprendentes en la actualidad. Los listo, pues son los más recurrentes:

1.       Aunque se anunció una reducción en el estímulo de 10 mil millones de dólares mensuales, el mercado sigue inundado de dinero. Desde 2008, se han inyectado a la economía más de 6.5 trillones de dólares, por lo cual los 10 mil millones de reducción lucen, por decirlo, insignificantes.

2.       Siguen muy positivos en acciones norteamericanas, y este es quizá uno de los mayores consensos. Las últimas estimaciones dicen que podríamos estar viendo el S&P 500 por encima de los 2.000 puntos en diciembre de 2014. Claro, es importante anotar que de los 1.800 puntos que vemos hoy, a los 2.000 puntos, la tendencia no siempre va a ser creciente. Quizá podamos tener alguna corrección en el intermedio.

3.       Otro gran consenso parece ser sobre el dólar. Los analistas están altamente positivos en la moneda, lo que quiere decir que esperan una depreciación de muchas otras monedas, especialmente de algunas emergentes.

4.       Hablando de emergentes, la gran conclusión es que ahora sí se mirarán con lupa las cuentas fiscales, los desequilibrios, la política monetaria interna, etc; y existirá una diferenciación entre un país y otro. Es decir, si las cosas se mantienen de esta manera, se habrá acabado la época en que enviar dinero a emergentes sin ningún tipo de análisis era rentable.

5.       Como existen algunos emergentes que la pasaron mal, y hay algunos desequilibrios en algunos mercados, los analistas piden una oportunidad a estos activos. Uno de los ‘trades’ que están recomendando desde Nueva York, es comprar peso mexicano y real brasilero, a la vez de bonos de la parte larga en Colombia y México.

Muchos inversionistas con los que me reúno preguntaban: ¿si en junio pasó lo que pasó con sólo el anuncio, cómo será cuando en realidad la FED empiece a desmontar los estímulos? La respuesta iba muy enfocada a comentar que quizá el mercado ya había anticipado esta situación; como en efecto lo parece estar haciendo en estos primeros días. Sin embargo, los mercados por definición son volátiles y cambiantes ante situaciones imprevistas. Por lo mismo es que tener claro lo que se quiere lograr con el portafolio es la primera clave para no estresarse en momentos en que la pregunta lógica es: ¿y ahora, qué?

domingo, 15 de diciembre de 2013

¿Cerrando el año?


¿Cerrando el año?

Aunque no lo parezca, el año que está terminando fue poco volátil, al menos si se observan los índices que miden la volatilidad en mercados como el norteamericano. Sin embargo, los momentos en que la volatilidad creció, impactaron de forma importante el desempeño de los países emergentes y por eso, muchos inversionistas sintieron que este año había sido uno de fuertes turbulencias.

Pero hubo muchos inversionistas que tuvieron y aprovecharon oportunidades  en activos como acciones estadounidenses, acciones europeas, monedas, entre otros. Y la pregunta que hacen a esta altura del año es si continúan con esta inversión en las próximas semanas. La respuesta que debo dar es depende. Muchas variables entran a conjugarse a esta altura del año: la mayoría de inversionistas tienden a desentenderse de sus inversiones a esta altura, dejando en modo de “navegación automática” a sus portafolios; otros, entienden que los mercados son menos líquidos, y tratan de ajustarse a dicha situación; algunos, miran la situación fiscal y antes del cierre de año calendario, tratan de hacer cualquier ajuste que no se haya realizado a lo largo del año; mientras que otros, la minoría, seguirá pendiente de sus inversiones.

En vista de cualquier componente, pero pensando en que entraremos a un nuevo período, lo que estamos proponiendo es comenzar el año nuevo muy ligero en inversiones, centrándose más en algo relativamente conservador y estable. Esto no implica que exista una perspectiva negativa para enero, ni mucho menos; sino que llegado el momento, es mejor quitarse de encima una carga que le puede generar el pensar en inversiones, en una época que usted no quisiera hacerlo. En términos automovilísticos, es lo mismo que sucede en un carro mecánico: cuando usted ve que el semáforo cambió a rojo,  pone el carro en neutro, ya que el sólo impulso lo hará llegar. Esto no significa que luego no vaya a acelerar y que necesite, nuevamente, engranar el vehículo y pasar secuencialmente de la primera a la quinta velocidad. Algo así es lo que debería suceder en este momento con los portafolios de inversión.

El año 2014 se antoja como un año con muchas oportunidades, pero que puede ser altamente cambiante. Llegarán noticias de muchas partes, habrá temas políticos en los países emergentes,  decisiones monetarias en los países desarrollados, y hasta Mundial de Fútbol, que es un momento propicio para que la gente olvide sus inversiones y se centre en el deporte más popular del mundo. Por todo lo anterior, es importante que en 2014 diversifique, y diversifique bien, es decir, que meta dentro del portafolio activos que le permitan válvulas de escape cuando las cosas cambien con la velocidad que nos han acostumbrado recientemente. Este año, y así lo muestra la evidencia, el dólar frente a muchos activos latinoamericanos, cumplió fielmente esa tarea.

viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Se acerca la corrección en USA?

¿Se acerca la corrección en USA?
Uno de los problemas grandes de un inversionista es la avaricia. La ciencia de Behavioral Finance (Finanzas del Comportamiento) ha estudiado muy bien este tema, en el que muestra que entre más alto se encuentre el retorno de un activo, el cerebro empieza a generar una mayor adrenalina, bloqueando las funciones racionales y dejándose llevar por la emoción. No soy experto sicólogo ni un neurocientífico, pero así, en palabras sencillas, es como los inversionistas, sofisticados y no, cometen equivocaciones gigantescas cuando los mercados están en puntos máximos.
He leído recientemente muchos artículos en los cuales los analistas tratan de justificar el continuo aumento de las acciones norteamericanas durante los próximos meses. Es cierto que algunas relaciones históricas muestran que las acciones tienen espacio para subir, y yo no dudo que en los próximos 10 años lo hagan (ya he expuesto mis argumentos sobre el porqué mi activo favorito de largo plazo son acciones en USA); pero los artículos están siendo demasiado optimistas.
Se acerca el fin de año, de menores volúmenes transados, incluso más bajos que los que hemos visto recientemente, y con la espada de Damocles sobre la cabeza: entraremos a enero y febrero nuevamente con temas fiscales en USA. La verdad, dudo que antes del 15 de enero de 2014 el Congreso norteamericano se ponga de acuerdo para resolver otra vez los problemas de techo de la deuda y de la parálisis del Gobierno Federal. Dudo, principalmente, que los políticos se logren poner de acuerdo con la suficiente anticipación.
Pero lo que más preocupa a los analistas es que los mercados avanzan ‘sin convicción’. Esto en términos prácticos se constituye cuando, a pesar de que las acciones suben su precio, los volúmenes transados son muy bajos. Estos escenarios, generalmente, han sido una antesala de la corrección de los mismos, y no debería existir una razón aparente para que esta vez no fuese así. Los inversionistas, que están listos para salir, esperan cualquier noticia para voltear la figura. Y hablando de figuras, una parte que utilizan muchos traders son las figuras técnicas, una de las cuales muestra que el índice accionario S&P 500 ha alcanzado ya tres máximos históricos recientes, seguidos de pequeñas correcciones; y que la próxima figura puede ser a la baja; con una corrección relativamente importante.
El inicio del próximo año no será fácil, pero habrá oportunidades. Es posible, según los analistas, que aún en diciembre las acciones USA ganen algún valor, y se habla del 2.5% en promedio, que no es despreciable. Lo dicen por la inercia que generalmente muestran los mercados accionarios cuando el año ha sido positivo, lo dicen por la historia (más de la mitad de los años en que los índices han terminado con ganancias, diciembre es el mes en el cual alcanzan su máximo en el año), lo dicen porque aún la relación precio sobre ganancias es relativamente baja (14.8 vs un 16.6 histórico). Sin embargo, si se puede pasar ligero de acciones el año nuevo, no sería una mala estrategia. Recuerden que dudo que, además, en época decembrina, los políticos norteamericanos se sienten a no dejar que pase lo mismo que en octubre.  

sábado, 23 de noviembre de 2013

Diseño de portafolios o trading


Diseño de portafolios o trading
@manuelgarciaCO


Entre los actores del mercado financiero siempre ha existido una discusión sobre cuál es la estrategia óptima de inversión: diseñar un portafolio para muchos años, o hacer trading, es decir, dedicarse a la compra y venta de activos, tratando de aprovechar el momento exacto y puntual en el cual deba comprarse y en el cual deba venderse.

En el imaginario popular se cree que el trading es muy superior, pues permite salirse muy rápidamente de los activos cuando existe una corrección y entrar cuando están muy baratos. El inversionista que tiene un portafolio estructurado para el largo plazo, añora poder hacer trading, para evitarse las fluctuaciones y poder generar mayor rentabilidad.

Malas noticias: la evidencia empírica muestra que el trading, en muchos casos, no sólo no genera mayor rentabilidad a un portafolio de inversión sino que, en no pocas ocasiones, genera pérdidas. ¿Cómo puede ser esto? Muy sencillo: el trading es realizado por personas normales, igual que todos los demás, que tienen exactamente los mismos defectos de cualquier inversionista, los mismos sesgos, la misma avaricia, el mismo miedo, la misma sobre confianza, entre otros. El trading, por definición, se basa en tomar decisiones rápidas, pero el humano, llegado el caso, no las toma. Es una reacción natural que todos llevamos dentro, que nos permite apartarnos del riesgo extremo. Incluso, las investigaciones han mostrado que aún los partícipes del mercado que negocian instrumentos sofisticados como opciones financieras, sufren mucho más de los síntomas del inversionista común y corriente.

Adicionalmente, mover mucho el portafolio tiene un costo asociado, pues cada transacción genera un cargo que se debe descontar de la rentabilidad de la inversión y, si los movimientos son muy recurrentes (y no siempre acertados), el costo de hacer trading puede ser mayor que la rentabilidad. Diversos estudios han mostrado esto, destacando alguno que hizo Ibbotson hace algunos años, en el que descubrió que en un gran número de portafolios, más del 90% de la rentabilidad era explicada por el diseño del portafolio, y el restante por la escogencia de los activos.

Y un libro mucho más cercano, que me gusta mucho, descubre también que un portafolio muy sencillo (de tres estrategias muy claramente definidas: un fondo de bonos locales, un fondo de acciones locales y un fondo de acciones internacionales), superaba muchas de las estrategias de las finanzas altamente sofisticadas. El nombre del libro es muy diciente: Cómo un niño de segundo de primaria le gana a Wall Street (How a Second Grader Beats Wall Street, de Alan Roth).

Imposible que tantos investigadores estén errados. Un portafolio diseñado para largo plazo, es la estrategia más interesante de inversión. No existe, hasta ahora, nada probado que sea diferente. Sin embargo, y en honor de la verdad, sí es necesario tomarse el tiempo suficiente antes de invertir en diseñar entre el cliente y su asesor financiero, la estrategia óptima, que más se ajuste a las necesidades y que permita que el cliente entienda cuál va a ser el resultado en 10 o 20 años (un artículo muy interesante dice que la tarea quedó bien hecha si el cliente puede explicarle a su familia, una semana después de la reunión con su asesor financiero, porqué tomaron las decisiones que tomaron).

En vista de lo anterior, es necesario que si no nos sentimos cómodos con nuestra estrategia actual, hacerle una revisión. Eso sí, teniendo en la cabeza que debemos pensar en el largo plazo, y si una corrección se viene (las cuales van a ocurrir siempre en el mercado), entender que la misma se corrige y a largo plazo, se generan ganancias. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Giros de 180 grados y efecto en sus inversiones


Giros de 180 grados y efecto en sus inversiones
@manuelgarciaCO

Sigue la montaña rusa en las noticias internacionales. No voy a decir en los mercados, sino en las noticias, lo cual explica el comportamiento de algunos mercados, aunque en términos generales, los mercados no han estado tan variados como parece. Por lo menos, no los mercados internacionales.

Sin embargo, existe una percepción de alta volatilidad en nuestros mercados locales, los de América Latina, porque las noticias internacionales, nos están llevando a un vaivén complicado en bonos locales, acciones locales y moneda. Cuando se evalúa el patrón de movimiento de la bolsa norteamericana, incluso ha sido mucho más estable que algunos bonos en América Latina, lo cual muestra lo sensible que estamos ante lo que ocurre afuera.

Un ejemplo, para no ir muy lejos: hace unas semanas se volvió a abrir la posibilidad de que el recorte de estímulos monetarios por parte de la FED fuera en diciembre del presente año, y el resultado fue el siguiente: la salida más grande de capitales de acciones emergentes de las últimas 20 semanas de flujos de inversión, y la salida más grande de inversiones de bonos emergentes de las últimas 10 semanas. Y de paso, una valorización del dólar frente a nuestras monedas.

Acto seguido, habló la señora Yellen, futura nueva presidenta de la FED y los mercados “entendieron”, entonces, que incluso la política expansionista del banco central en USA va a ser mucho más grande y extendida que durante la era de Bernanke. El resultado al momento de escribir esta columna es una apreciación cambiaria relativamente importante de las monedas locales frente al dólar norteamericano.

Todo esto pasó en menos de una semana, lo cual se vuelve altamente inmanejable cuando la estrategia de inversión es buscar el activo que mejor comportamiento vaya a tener durante el próximo mes. Muchos inversionistas, relativamente sofisticados, pueden tratar de jugar con esta perspectiva, pero la mayoría, no puede. Y además, no deben. La evidencia ha mostrado que los inversionistas que le “apuestan” duro al trading (es decir, a la compra y venta de activos financieros) tienen en promedio menor rendimiento que aquellos que su estrategia es manejar un portafolio de largo plazo basado en el asset allocation, o lo que es igual, en distribución de largo plazo de sus inversiones.

Al igual que la semana pasada, esta vez se debe hacer un llamado a tener una diversificación efectiva de los activos dentro del portafolio de inversión, que, vuelvo y repito, debe incluir activos locales, activos internacionales, moneda (para equilibrar la volatilidad) y algún activo no tradicional. Esto equilibra las cargas dentro del portafolio, permitiendo que ante la cantidad de noticias encontradas que nos llegan, la inversión, como un todo, se defienda.

Quizá, con la nueva información al día de hoy, es decir, con la perspectiva de  que la FED seguirá su política expansionista por un buen tiempo, suban los activos locales y baje el precio del dólar. Los que están invertidos en acciones y bonos en América Latina, verán un salto en rentabilidad, y ‘justificarán’ los resultados en crecimiento económico o mejores condiciones locales. Pero, como hemos visto recientemente, esto no explica el desempeño de las inversiones  que tenemos en nuestros países. Si, en una próxima alocución de Yellen, los analistas entienden que los estímulos se pueden reducir antes de lo que ahora se han formado en la cabeza, volveremos a ver una salida de flujos de inversión de portafolio de emergentes y una subida del precio del dólar. A esto es a lo que no debemos ‘jugar’ y nadie le va a decir la fecha exacta en que se debe cambiar de inversión. Es imposible, y por eso se hace tan importante diversificar. Pero diversificar efectivamente. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Diversificación efectiva de inversiones


Diversificación efectiva de inversiones
@manuelgarciaCO


Muchos de los inversionistas con los cuales me siento a hablar sobre su estrategia de inversión me dicen: “yo estoy bien diversificado, pues tengo acciones y bonos”. Y cuando se refieren a acciones y bonos, están diciendo, tengo acciones en mi país y bonos en mi país. Y la respuesta que les tengo que dar, no es muy alentadora: “usted no tiene diversificación, usted tiene una bomba de tiempo”.

Durante los últimos 10 años, los inversionistas en cualquier país de América Latina se acostumbraron a que invertir en sus activos locales iba a dar ganancia de cualquier manera. En términos gráficos, era como encontrar petróleo en Arabia Saudita. Sin embargo, con el cambio de las condiciones que se debe presentar en los próximos años, esto quizá ya no sea cierto. Y ahí es cuando los asesores financieros tienen un reto gigante, pues la obligación pasará por estructurar para sus clientes portafolios de inversión que efectivamente aguanten las épocas turbulentas que se están viviendo.

Mi experiencia me ha demostrado que los activos locales en los países de América Latina, se mueven en una misma tendencia, o lo que es igual, tienen una correlación muy alta. Esto, es bueno cuando las cosas suben, porque magnifican los retornos; pero es malo cuando las cosas no van bien, porque incrementa las desvalorizaciones. El único activo líquido que tiene un movimiento contrario es el dólar norteamericano.

Sin embargo, los problemas comienzan cuando se le menciona a un Asesor Financiero que le recomiende a su cliente invertir en dólares. La respuesta más común con la que me encuentro es del estilo de “¿invertir sin un activo subyacente que rente un poco más?”, seguida por “¿cómo le voy a recomendar a un cliente dólar si eso ha caído durante los últimos 10 años?”. En ambos casos, infortunadamente, están viendo lo que no es, basándose en la historia y dejándose sesgar por resultados pasados. Esto, de paso, es un problema puro de Bahavioral Finance.

Repito, hasta volverme aburrido: existen desequilibrios en algunas variables macroeconómicas en América Latina que justificarían un salto en el precio de la divisa en los próximos años. A mí me sigue pareciendo que somos muy similares a Tailandia en 1996, así digan que no. Y miren lo que le pasó al Sudeste Asiático un año después.

En vista de la relación entre activos locales y moneda, en lo que nos hemos enfocado recientemente es en buscar diversificar de una manera efectiva: manteniendo activos locales, pero con un componente puro de moneda y algo de inversión en acciones internacionales, las cuales serán las grandes beneficiadas en los próximos años. Este portafolio le permite al inversionista exponerse a varias cosas al tiempo, disminuyendo el riesgo y guardando una estabilidad muy buena en sus rentabilidades: si hay un problema con los activos locales, lo amortigua la moneda; si los activos locales recuperan espacio temporal, tienen una inversión en ellos; y se ganan la exposición a las acciones internacionales, que deben ser las de mejor desempeño en la próxima década.

No hay porqué convertir a las inversiones en una tragedia. Pero si es necesario, como lo he mencionado anteriormente, que cambiemos el chip, pues tuvimos una década que no es reflejo de lo que podrían ser los próximos años.

¿Existe convicción en la subida del mercado?


¿Existe convicción en la subida del mercado?
@manuelgarciaCO


Los inversionistas están felices con los mercados financieros en los últimos dos meses. Luego de las turbulencias de junio y julio, la probabilidad de que la FED no desmonte sus estímulos en lo que resta del año, ha dado nueva “gasolina” al mercado, el cual ha registrado sucesivamente, máximos históricos (hablando de las acciones en USA). Pero una pregunta que surge, es si el mercado tiene convicción suficiente para esta subida.

Por convicción se entiende, un conjunto de cifras que demostrarían que los mercados efectivamente sí creen en que la subida es sostenida. Por ejemplo, los volúmenes negociados. Lo malo, es que dichos volúmenes están siendo paquidérmicamente bajos, especialmente en las acciones que están liderando la subida de los índices. Es decir, el precio sube, pero con muy pocas transacciones, lo cual es un indicador de que, cuando los que están en el juego se aburran, podemos contar una historia diferente.

Un indicador que particularmente me llama la atención es la relación Put/Call de las opciones sobre acciones transadas en la Bolsa de Chicago. El indicador funciona muy bien al explicar la perspectiva de subida de los índices accionarios: cuando esta relación baja, las bolsas tienden a subir con algunas semanas de rezago, que hemos contado alrededor de cuatro. En la actualidad, la relación Put/Call está en niveles ridículamente bajo: está en niveles que fluctúan entre 0.2 y 0.8; frente a la mediana de 1.23 desde noviembre de 2006. Es decir, estaríamos ante un inminente mercado al alza, si se cumple la teoría; tal como lo demuestra el gráfico a continuación:


Sin embargo, aquí comienzan las alertas. Al tiempo que la relación P/C es la más baja históricamente, también lo están siendo los volúmenes de transacción de las opciones financieras en Chicago. Esto es bastante malo, porque estamos en un mercado de pocos compradores y pocos vendedores. El día que un gran jugador quiera tomar una posición, vamos a ver “descuadres” temporales. Si el jugador decide creer en el mercado al alza, esto seguirá subiendo; pero si decide lo contrario, tendremos momentos de turbulencia.

Los flujos de inversión de las semanas recientes nos muestran que sigue llegando recursos a las acciones. Y parecería no caber duda de que las acciones norteamericanas en el mediano/largo plazo, siguen siendo uno de los activos más atractivos e interesantes de inversión, como hemos discutido muchas veces. Pero estamos en unos meses en que es mejor mirar al detalle el desempeño de algunas variables, para evitar caer en una euforia desbordada.

Definitivamente, como estrategia de inversión de largo plazo, las acciones de USA son un activo fundamental: representan la mitad del mercado accionario global, y un inversionista de objetivos específicos, debe tenerlas dentro del portafolio. Pero he visto algunos que, en este momento, quieren poner la mayoría (si no, todos sus recursos de inversión) en acciones norteamericanas; lo cual no es racional en los momentos actuales.